El próximo 31 de diciembre marca un momento clave para el Partido Judicial de Madrid Capital con la implantación de los Tribunales de Instancia, dentro de la denominada fase tercera, conforme a la disposición transitoria primera de la Ley Orgánica 1/2025, de medidas en materia de eficiencia del Servicio Público de Justicia.
Esta norma, publicada en el BOE el 3 de enero de 2025, supone una reconfiguración profunda del modelo judicial español, orientada a mejorar la eficiencia organizativa, la especialización y la distribución de la carga de trabajo. Entre sus medidas más relevantes se encuentra la sustitución de los juzgados unipersonales por los Tribunales de Instancia, así como el impulso de los mecanismos alternativos de solución de conflictos (MASC) y el refuerzo del uso de medios electrónicos y telemáticos.
En el caso de Madrid Capital, la nueva organización judicial —regulada en los artículos 436 y siguientes de la LOPJ— se articula en torno a tres grandes servicios comunes:
🔹 Servicio Común General
🔹 Servicio Común de Tramitación
🔹 Servicio Común de Ejecución
Asimismo, de acuerdo con el artículo 84 de la LOPJ, el Tribunal de Instancia de Madrid contará con las siguientes secciones especializadas:
▪ Civil
▪ Instrucción
▪ Familia, Infancia y Capacidad
▪ Mercantil
▪ Violencia sobre la Mujer
▪ Violencia contra la Infancia y la Adolescencia
▪ Penal
▪ Menores
▪ Vigilancia Penitenciaria
▪ Contencioso-Administrativo
▪ Social
Dadas las dimensiones del partido judicial de Madrid Capital, con un total de 327 juzgados, y dentro de la flexibilidad que permite la ley, la nueva estructura se organiza en áreas, tanto en el Servicio Común de Tramitación como en el de Ejecución. Estas áreas agrupan un número determinado de plazas judiciales, a las que la oficina judicial prestará apoyo en esta nueva configuración, favoreciendo una gestión más racional y coordinada.
En este contexto de transformación, la Procura adquiere un papel aún más relevante. La nueva interlocución con los Tribunales de Instancia y las oficinas judiciales exige profesionales capaces de adaptarse con rapidez, conocimiento técnico y una comunicación fluida con todos los operadores jurídicos.
Despachos como NM Procuradores se han posicionado como referentes en este proceso de cambio, apostando por la formación continua, la digitalización de la gestión procesal y el refuerzo de los canales de coordinación con juzgados, tribunales y abogados. La adaptación a los nuevos procedimientos, el uso intensivo de medios telemáticos y el aprovechamiento de los mecanismos alternativos de resolución de conflictos permiten ofrecer un servicio más ágil, eficiente y cercano a clientes y profesionales.
La implantación de los Tribunales de Instancia no es solo una reforma organizativa, sino un paso decisivo hacia una Justicia más moderna, especializada y eficiente, en la que la colaboración entre órganos judiciales y profesionales del Derecho será clave para su éxito.

